confesión

"Acepto que esto es uno de esos errores que parecen aciertos, aunque ahora los días me resulten apenas una eternidad. Empiezo a aceptar que en ese juego que empezamos, ya perdí. La vida es así, a veces te gusta tanto una persona y le gustas, pero no pasa más. Supongo que ya sabes lo que son los insomnios en este tipo de ocasiones, y creo que también sabes que la distancia es el mejor remedio ante ello. Y de verdad lo intento. Pero es que no sé, ¿cómo le haces para gustarme tanto? A veces tengo ganas de buscarte y hablar de cualquier cosa, hablar de la forma más sincera que conozco. Preguntarte: "¿Cómo estás? ¿Qué comiste? ¿Cuánto odiaste el lunes? O ¿Si me pensaste?" Cualquier cosa, porque las pláticas contigo son un conjunto de profundidad y simpleza. Quizá es parte de lo que me cautiva de tu persona. Aunque a veces, como a eso de las doce, cuando todo es silencio, algo me hace mucho ruido dentro y evoca el recuerdo de ti. Y me resulta tan absurdo seguir insistiendo mentalmente en querer un poco más cuando tú has aclarado sin demora tus intenciones. Es que en mí algo no me deja dormir si no sé un poquito de ti. Hay esperanza de que tal vez no hayas podido decir todo, y tal vez pienses y sientas como yo, solo que tú lo sabes disimular y así no se vuelvan piedras pesadas mis malditos pensamientos. Y luego entro en contradicción y termino arrepintiéndome, regresando a la realidad.

La vida, como experiencia, pone personas, supongo que eres una de ellas. Y me encanta, puedo decir sin titubeos ni dudas, me gusta, me fascina tu bendita existencia. Y esa broma pesada de la vida de conocerte en un momento inoportuno y tal vez tardío, en ese estado simple y real, como un acontecimiento improbable de suceder. Por tal motivo, tomé la decisión de dejar todo fluir, intentando no  morir de desesperación, esperando un día de esos en los que desapareces, de verdad le pongas fin a esto, o por fin, por algún extraño motivo, me digas que logré cautivar tu ser y me des la dicha de tu presencia constante. En cualquier caso, dejo la decisión que no puedo tomar yo. Dejando mi alegría o mi derrota en tus manos."
Injusto,talvez,pero en este momento no encuentro voluntad propia ,ya que juego en la cuerda floja por mi contradiccion con la razón y el corazón,y usted con su juego de ir y venir no ayuda.

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