corazón con flores
Confundi gotas de sal con agua dulce. Mis lágrimas regaron la tierra debajo de esa semilla que sembraste aquella tarde. De ella ha empezado a salir esta enredadera de espinas que somos tú y yo, dejando varias heridas abiertas, que decidí decorar con algunas amapolas, convencida de que adormecerían el dolor. Que aunque echaras raíces dentro de mí y sus pétalos blancos se tiñeran de rojo vivo,esa dosis de morfina, tan parecida a lo que tus labios dejaban en los míos, correría por mi sangre ayudando a este agonizante corazón,que engañaría a esta mente enterrada en recuerdos, y a mis entrañas llenas de cólera. Que volveríaa sentir esa calma que daba tu simple presencia. Y no sé si algún día sea así, pero me sentía en la necesidad de decorar esa soledad que has hecho en mí,de buscarle salida a esas palabras que, como pequeñas ramas, se hicieron nudo en mi garganta. Porque cada vez que creo que te puedo soltar, un capullo nuevo vuelve a brotar,quedando día con día plan...